Errores comunes en contratos de construcción (y cómo evitarlos)

La mayoría de los problemas legales en la construcción no empiezan cuando algo sale mal en la obra. Empiezan antes, en el momento de firmar el contrato o de no firmarlo.

Un contrato es el documento que establece qué ocurre en caso de desacuerdo. Si está bien hecho, lo protege. Si está mal hecho o no existe, lo deja expuesto. La buena noticia es que casi todos los errores más costosos se pueden evitar con un poco de atención antes de firmar.

Por qué el momento de firmar lo decide todo

Cuando el proyecto va bien, nadie mira el contrato. El papel solo importa cuando surge un problema: un pago que no llega, un cambio que nadie acordó, un trabajo que el cliente dice que quedó mal.

Los errores más comunes antes de firmar

Estos son los descuidos que con más frecuencia terminan en disputas:

  • Trabajar sin contrato escrito. Un acuerdo de palabra puede tener validez en Texas, pero es mucho más difícil de probar. Sin papel, cada parte recuerda lo que le conviene.
  • Firmar sin leer ni entender. Letra pequeña, lenguaje técnico o un contrato solo en inglés. Firmar algo que no entendió es firmar a ciegas.
  • Alcance del trabajo vago (scope of work). Si el contrato no define con claridad qué incluye el trabajo y qué no, cualquier cosa adicional se convierte en motivo de disputa.
  • Calendario de pagos poco claro. ¿Cuándo le pagan, cuánto y bajo qué condiciones? Sin fechas concretas, el pago siempre puede posponerse.
  • Renunciar al derecho de lien sin saberlo (lien waiver). Algunos contratos incluyen una cláusula que cede su derecho a constituir un lien. Es una de las protecciones de cobro más sólidas que tiene y se pierde con una firma.
  • Aceptar pago condicionado (pay-if-paid). En ese momento, lo único que cuenta es lo que quedó por escrito. Por eso, los minutos que usted dedica a revisar el contrato antes de firmar valen más que las horas de discusión después de firmar.
  • La cláusula que dice que a usted le pagan solo si al contratista general le pagan primero traslada todo el riesgo a su bolsillo.
  • No incluir el manejo de cambios (change orders). El trabajo extra es normal en la construcción. Si no existe un mecanismo por escrito para acordar el precio antes de realizar el trabajo, ese trabajo puede quedar sin pagar.
  • Sin forma de resolver disputas. Un buen contrato establece qué ocurre si las partes no se ponen de acuerdo: negociación, mediación, arbitraje o tribunal.
  • Firmar bajo presión o con prisa. “Fírmelo hoy o perderás el trabajo” es una táctica para que no lea. Un contrato serio no permite que usted se tome su tiempo.
  • No guardar una copia firmada. Si surge un problema, se requiere el documento. Quedarse sin copia lo deja en desventaja desde el inicio.

Qué debe incluir un buen contrato de construcción

Un contrato que lo protege suele cubrir, como mínimo:

  • Los nombres completos de las partes y su rol en el proyecto
  • Una descripción clara del alcance del trabajo
  • El precio y la forma de pago, con fechas y montos
  • El calendario del proyecto y qué cuenta como retraso justificado
  • Cómo se manejan los cambios y el trabajo adicional
  • Qué pasa en caso de incumplimiento de cualquiera de las partes
  • Cómo se resolverán las disputas si surgen

No hace falta que usted redacte todo esto por sí solo. Un abogado puede revisar o preparar el contrato antes de que lo firme.

El contrato escrito y su derecho al cobro

Aquí conviene aclarar algo que muchos contratistas desconocen.

En Texas, no tener un contrato por escrito no le quita derechos. Incluso con un acuerdo verbal, puede tener opciones para cobrar y, en muchos casos, para poner un lien. Sobre ese punto, puede leer: No tengo contrato escrito: ¿puedo reclamar mi pago?.

Dicho esto, un contrato claro siempre fortalece su posición. Hace que reclamar sea más rápido y deja menos margen para que la otra parte invente su propia versión.

Antes de firmar: una lista rápida

Si está por firmar un contrato, repase esto primero:

  • ¿Está por escrito y tiene una copia para usted?
  • ¿Entiende cada sección, incluida la letra pequeña?
  • ¿El alcance del trabajo está claro?
  • ¿Las fechas y los montos de pago están definidos?
  • ¿Hay alguna cláusula que ceda su derecho a constituir un lien?
  • ¿El pago depende de que a otro le paguen primero?
  • ¿Hay alguna forma escrita de acordar cambios y trabajo extra?
  • ¿Le están presionando para firmar de inmediato?

Si alguna respuesta lo deja con dudas, es un buen momento para detenerse y revisar antes de firmar.

¿Ya firmó y cree que cometió un error?

Si el contrato ya está firmado y ahora ve que contiene condiciones que lo perjudican, todavía puede haber opciones.

Para cláusulas abusivas, lea ¿Qué pasa si firmé un contrato injusto?. Y si lo que busca es salir del acuerdo, lea ¿Puedo anular un contrato de construcción firmado?.

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Consulte con Defensor de los Contratistas

El mejor momento para revisar un contrato es antes de firmarlo. Una revisión rápida puede ahorrarle meses de problemas y miles de dólares.

En Defensor de los Contratistas ayudamos a contratistas y subcontratistas de la construcción en Texas a entender lo que firman y a proteger su trabajo desde el inicio.

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Atendemos a contratistas en Houston, San Antonio, Dallas y Austin.

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